Hugo Zapata: legado en piedra del alma colombiana
Por: María del Pilar Rodríguez Saumet
Curadora de arte
![]() |
Con Hugo Zapata en su taller Junio 2022 |
Han pasado tres años, -días más, días menos-, del encuentro que mejor retrata en mi memoria como ser, y como artista, a Hugo Zapata. Collar de escenas en el comedor de su casa que hoy resuenan como una palabra que a mi juicio lo representa: generosidad.

Con Hugo Zapata en su taller Junio 2022
Era junio del 2022, y por medio de Paola Gutiérrez de Piñeres se me solicitó un proyecto expositivo para el Capitolio Nacional. No tuve que pensarlo mucho. Desde el 2015 cuando hice la exposición monumental de escultura colombiana en la Hacienda La Conchita de Rosas Don Eloy (con Hugo entre otra maravilla de cómplices), había acariciado la idea de una individual monumental de Hugo Zapata en el Patio Mosquera del Capitolio Nacional.
¿Por qué?, porque para mí el arte es
la más democrática de las expresiones humanas, y me parecía idóneo hacer un
homenaje a la democracia en el lugar donde se hacen las leyes, justo en el
punto en el que se exalta a Tomás Cipriano de Mosquera, quien tuvo la idea de
separar el edificio del congreso de los otros poderes. Y la obra de Hugo Zapata
encarna de muchas formas los valores y los papeles que en el ámbito del sano
ejercicio democrático se configuran, entre otras porque llevó lo vernáculo: material
y emocionalmente, a la esfera de lo artístico.
Solo bastó una llamada a otro de mis
cómplices mayores en Medellín: el consagrado galerista Alberto Hugo Restrepo,
para que se pusiera en marcha el sueño. Un rato después estaba al teléfono con
Hugo; y a los pocos días, en su mesa, en medio de su bosque mágico, su casa-
taller en El Retiro Antioquia, con su hermano Carlos, compartiendo ideas y
visiones, sobre una de las muestras que como curadora de arte llevaré siempre
en el corazón.
![]() |
| Con Hugo Zapata en el Capitolio Julio 2022 |
Más de 30 piezas mayormente monumentales llegaron en Julio del 2022 a Bogotá con el mismo Hugo a la cabeza; y juntos hicimos realidad un diálogo exquisito entre política y piedra que, sabíamos antiquísimo, -desde antes del Capitolio Romano-, y que aterrizamos a nuestra realidad en una sinergia mágica con las esculturas, escribiendo un nuevo capítulo de esta conversación política colombiana entre hombres y mujeres: candidatos, elegidos y electores.
Testigos
y Vigías rodearon el monumento de Mosquera como los elegidos que a veces
guían y a veces vigilan, rodeados por las Flores, tal cual la confianza
de los electores, en contrapunto con los Espejos estelares y los Cantos
de la tierra, fe del infinito valor de este terruño amado llamado Colombia.
Fue una muestra llena de diversas
interpretaciones, confirmando que la obra de Hugo Zapata cumplió, cumple y
cumplirá con el imperativo reflexivo y emocionante de las auténticas obras de
arte, mas allá del impacto estético superficial de lo decorativo o meramente
artesanal.
![]() |
| Exposición de Hugo Zapata en el Capitolio Nacional Julio 2022 |
Hoy, frente a la reciente y triste partida de Hugo -humanamente hablando-, se elogiará justamente su trabajo y su ser. Lo que no solo aplaudo, si no que acompaño como testigo de la mística de quien descubrió y cuidó sus piedras, con la ternura que solo se le concede con frecuencia a los niños; consolidando una metodología de diálogo que le permitió identificarlas en el Río Negro en el departamento de Cundinamarca -en la temporada específica que bajan-, traerlas en burro y luego por otros medios a Antioquia, a un paraje que negoció textualmente con los duendes del bosque -como él bellamente contaba-, para luego dejar que esas mismas piedras (lutitas) le susurraran su futuro para florecer, ser Mandala, Vigía, Testigo, Espejo estelar, Amante, u otra de las exquisitas formas que desde diferentes latitudes y museos se dedican hoy, a su oficio eterno: tocar el alma humana.
Nacido en La Tebaida, Quindío, se
formó y desarrolló su creación en su amada Antioquia. Arquitecto, fue profesor,
pero sobre todo maestro… Entregaba datos, trucos e historias con el desenfado
propio de los que nacieron para dar, con el desparpajo de quien ha sido fiel a
sí mismo palmo a palmo de la existencia, y el carácter telúrico de los seres
que tienen la pasión por modo de vida. A la voz de café o tequila, con la firme
determinación que hay que tener para manipular sus piezas -que hasta
montacargas he visto romper-, con el cariz conmovedor, altisonante, pero sobre
todo divertido de su ser y su lenguaje; pues Hugo Zapata como muchos de los
grandes creadores de nuestra Hispanoamérica nunca perdió la virtud de ser niño.
![]() |
| Hugo Zapata en el Capitolio Nacional Julio del 2022 |
Su hoja de vida es una carta de amor que confirma el destino de quienes creen en sus sueños agarrados tanto a lo terreno como a lo divino, entre visiones de este y otros mundos, generando una conexión ritualística entre los espectadores y sus piezas que, hoy son simbología monumental en más de un espacio público colombiano.
Habiendo firmado con hechos una
significativa página del arte colombiano, habiendo dado a las piedras fruto de
esta tierra el trato más digno y elevado, Hugo Zapata hoy se hace eterno, en la
sensibilidad de quienes, llegando a Medellín, caminando por una universidad o
entrando a la casa de un coleccionista, sientan la caricia de sus lutitas
modeladas y pulidas con el amor que solo podría conferirles este toro
monumental, de alma dulce y carácter de trueno que nos deja un legado en piedra
del alma colombiana.






Comentarios
Publicar un comentario